jueves, 8 de octubre de 2009

Falso farol

Entre la lobreguez de la ilusión me encontré navegando una vez. Sin rumbo con la esperanza de ver la luz. Como mi Fanal te creí, pero solo eras la luz espectral de la perdición. Hacia ti mi rumbo ti mi rumbo viré solo para notar que me sumía en la más implacable destrucción, mas cuando en una balsa de retazos de mi navío a la deriva arrojado a las tempestuosas aguas de la vida quedé, tu luz de tinieblas me permitió vislumbrar mi camino y redirigir mi rumbo. Mi verdadero rumbo ha de comenzar desde este punto, un punto aislado sobre la infinidad del universo y oculto en las profundidades de la desolación; un puerto donde solo desembarca la desolación embarque yo con la desilusión de compañera en la embarcación “Maldad”, en la cual solo conservé mí brújula de la verdad. Y las fieras aguas volví a surcar dirigido hacia mi rumbo real, guiado por aquellos destrozos de “Mi vida” embarcación que lograste despedazar. Mas con ellos, fundidos con el alma de la experiencia; permitirán que surque mi camino hacia el puerto de la libertad, porque la luz de la verdad supera toda tiniebla perturbadora que tu farol pueda emanar.

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