En las oscuras noches te busco en mis sueños. Me despierto y veo hacia el cielo y le pido que te traiga hasta mi, consciente de que no habrá respuesta derramo las estrellas sobre mis mejillas, en mis labios cae el elixir de mi corazón; que como a los cometas pido mil deseos de los que en mil uno te incluyo a ti y así es como de pronto tu recuerdo atraviesa mi mente, tan solo con pensarte la penumbra en mi interior se desvanece lentamente con tu sublime resplandor, siento como si eternidades han pasado desde la última vez que tu suave piel se fundió con la mía en un cálido abrazo; tu iris devoró el mío en una intensa mirada; tu tórrido aliento se entrelazó con el mío en un apacible pero apasionante ósculo, pero solo horas han transcurrido desde aquel supremo momento. Cada toque de la más elegante aguja de mi reloj se extiende cada vez más, ya no tengo el sentido del tiempo siento que esa aguja grande se ha convertido en la pequeña y la pequeña simplemente quedó petrificada al presenciar tanto dolor, el dolor que me arropa desde adentro en nada se compara con lo que antes viví, una agonía incomparable me causa el saber que te herí, me diste toda tu confianza como un insolente la perdí, ahora solo pienso en recuperarla, pienso horas y la aguja sigue allí, quieta y con su mirada fija en mi.Cierro los ojos y extiendo mi mano buscando alcanzarte, pensando que la última vez que lo hice estabas allí. No puedo alcanzarte porque te alejaste de mi pero aún así puedo ver que sigues allí, avanzó hacia ti con la esperanza de que me tiendas tu mano para poder alcanzarte, solo quiero abrazarte y sentir que aún estas aquí; quiero aferrarme a esta ficción y hacerla realidad; solamente quiero que vuelvas a mí y pares este dolor que me desgarra por dentro, solo quiero que vuelvas a mí y que con tu sublime destello me des nuevamente la felicidad que solamente tú me sabes dar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario