lunes, 11 de abril de 2011

Eras tú

Este sendero me es tan conocido, ¿cuántas veces no he estado aquí contigo? Contigo aunque no eras tú. Tantas veces que te he explicado este paisaje, cada vez tan distinto de los anteriores y tú tan distinta también, un crepúsculo lila, otro rosa, otro rojo como tus labios aquella vez; te besé; te volví a besar; te abracé una y muchas veces, era a ti aunque no eras tú, aunque aun no sabía tu nombre. Tus ojos, grandes, chicos, alargados, redondos, exóticos, tuyos, todos tuyos aunque no lo sean, todos iguales y distintos, en todos te veo y en todos te recuerdo aunque nunca te he visto. Siento tu piel morena rozar con la mía; tu blanco seno retoza debajo de mi lengua; tus trigueñas piernas me presionan lenta pero vigorosamente contra tu pelvis, ese vaivén característico, ritmos distintos, contracciones fuertes, más fuertes, gritos ahogados, suspiros entrecortados, miradas al infinito, todas distintas pero todas tú, porque todas tienen algo de ti y aún cuando no sabía de tu existencia sabía que era a ti a quien mi cuerpo deseaba encontrar.

viernes, 1 de abril de 2011

Sueños, solo eso

Otra noche sin tenerte conmigo, otra sinfonía triste que me susurra al oído, qué hay de aquellas noches en las que sin control alguno te hacía mía hasta perder la conciencia, hasta entrar en un estado de éxtasis de placer donde la noche se fusionaba con el alba en un instaste imperceptible, qué hay de aquellas sublimes caricias, suaves; aquellos dedos recorriendo tu torso, esos dedos traviesos que tanto te hicieron reír, también gemir, delirar y quizás, espero más que quizás recordarme aún cuando ya no estoy… Respiro; respiro profundo; vuelvo a respirar más profundo aún, no lo encuentro, ese aroma con el que solías impregnar estas paredes, estas sabanas, esta piel, sobre todo esta piel… Solo queda cerrar los ojos, soñar y una vez más hacer lo que mejor sé hacer, hacer que me ames por un instante y en el instante inmediatamente seguido me odies, porque solo así puede ser.

martes, 20 de abril de 2010

Solo te quiero a ti

En las oscuras noches te busco en mis sueños. Me despierto y veo hacia el cielo y le pido que te traiga hasta mi, consciente de que no habrá respuesta derramo las estrellas sobre mis mejillas, en mis labios cae el elixir de mi corazón; que como a los cometas pido mil deseos de los que en mil uno te incluyo a ti y así es como de pronto tu recuerdo atraviesa mi mente, tan solo con pensarte la penumbra en mi interior se desvanece lentamente con tu sublime resplandor, siento como si eternidades han pasado desde la última vez que tu suave piel se fundió con la mía en un cálido abrazo; tu iris devoró el mío en una intensa mirada; tu tórrido aliento se entrelazó con el mío en un apacible pero apasionante ósculo, pero solo horas han transcurrido desde aquel supremo momento. Cada toque de la más elegante aguja de mi reloj se extiende cada vez más, ya no tengo el sentido del tiempo siento que esa aguja grande se ha convertido en la pequeña y la pequeña simplemente quedó petrificada al presenciar tanto dolor, el dolor que me arropa desde adentro en nada se compara con lo que antes viví, una agonía incomparable me causa el saber que te herí, me diste toda tu confianza como un insolente la perdí, ahora solo pienso en recuperarla, pienso horas y la aguja sigue allí, quieta y con su mirada fija en mi.Cierro los ojos y extiendo mi mano buscando alcanzarte, pensando que la última vez que lo hice estabas allí. No puedo alcanzarte porque te alejaste de mi pero aún así puedo ver que sigues allí, avanzó hacia ti con la esperanza de que me tiendas tu mano para poder alcanzarte, solo quiero abrazarte y sentir que aún estas aquí; quiero aferrarme a esta ficción y hacerla realidad; solamente quiero que vuelvas a mí y pares este dolor que me desgarra por dentro, solo quiero que vuelvas a mí y que con tu sublime destello me des nuevamente la felicidad que solamente tú me sabes dar.

martes, 3 de noviembre de 2009

Mirada hechizante

Camino por la calle con la vista extraviada entre la gente. Busco algo pero no tengo idea de que es; busco algo pero realmente no si lo estoy buscando. Entre el tumulto encuentro algo que capta mi atención, un brillo que opaca todo a su alrededor, un raro resplandor emanado de una profunda obscuridad. Seducido por esta mágica sensación acorto mi paso pretendiendo prolongar el momento. Tú mirada me tiene cautivado, no puedo hacer más que intentar describirla en mi mente. Observo a mí alrededor buscando una comparación, pero no encuentro alguna que se le asemeje. Buscando una comparación viene a mi mente el mar; cuya profundidad observada desde las alturas se ve tan aparentemente superficial, pero con un raro magnetismo que te hace sentir el poder de su profundidad; pero tiene algo más, tu mirada tiene algo más. Imagino un bebé que acaba de dar su primera vista al mundo, con una ternura cautivadora y una inocencia capaz de conmover hasta el corazón más perverso, pero no, tu mirada tiene algo más. Ya he llegado al punto máximo de mi visibilidad y logras perderte entra la gran masa móvil, y me has dejado con la intriga de que tiene tú mirada que la hiso tan atractiva a mi vista, que me deja en agonía esperando alguna vez poder tener el privilegio de volver a cruzar mi mirada con la tuya y gozar de esa infinidad de sensaciones que solo tu mirada puede causar e intentar descifrar el encanto de tus ojos.

lunes, 12 de octubre de 2009

Y la luna ya lo sabía

Esta noche la luna resplandece más de lo normal. ¿Será que sabe lo que se avecina? Se aproxima la hora del encuentro a lo que me dispongo a terminar el ritual. Soy un chico de rutina sencilla pero el simple hecho de que seas tú amerita una preparación especial, un ritual. Me dirijo camino a buscarte, a medida que siento que me acerco a tu morada, siento un nerviosismo que invade mi cuerpo. Te llamó para notificarte que ya espero por ti. Tu tórrida voz dispersa la algidez que recorría mi cuerpo por el nerviosismo. Te veo acercarte, tu caminar irradia tanta feminidad, tu rostro deslumbra más que todos los faros que pretenden ocultar tu brillo mágico. Ya hemos llegado a la colina que tantas veces he visitado pero contigo allí la siento tan distinta. LA luna cada segundo brilla más, como sabiendo que sucederá. Tus miradas me hipnotizan; me hacen perderme en el tiempo y el espacio, tu espacio, el cual has creado solo para mí. Siento tus labios húmedos y lenes pasearse sobre mi cuello; tu lengua retozar entre ellos, acción que produce los más deliciosos escalofríos. Ya mi cuerpo no aguanta tanta pasión y me veo obligado a volcarla hacia ti en un profundo y vehemente beso. Siento como tu sustancia hemática comienza a fluir con más rapidez y fogosidad, provocando un enardecimiento en tu aptitud; tus mejillas se arrebolan al tiempo que mis manos acarician tu cuerpo. Tras cada beso, nuestros cuerpos se han acercado hasta llegar a este punto, en que yo estoy en ti y tú en mí; retozas vigorosamente dándome a entender el placer que sientes y yo solo puedo soltar un grito sordo en respuesta a ti. La luna ya brilla a su máximo esplendor dejándome ver en total claridad tu mirada blanquecina elevada hacia el cielo como dando con tus gemidos gracias por tal placer. Descansamos un momento, entrelazados por fogosos besos y respiraciones cansadas, para disponernos a recomenzar tan deleitable momento, momento que por tanto tipo hemos estado buscando y que ahora podemos disfrutar a plenitud y el cual ya la luna preveía.

jueves, 8 de octubre de 2009

Falso farol

Entre la lobreguez de la ilusión me encontré navegando una vez. Sin rumbo con la esperanza de ver la luz. Como mi Fanal te creí, pero solo eras la luz espectral de la perdición. Hacia ti mi rumbo ti mi rumbo viré solo para notar que me sumía en la más implacable destrucción, mas cuando en una balsa de retazos de mi navío a la deriva arrojado a las tempestuosas aguas de la vida quedé, tu luz de tinieblas me permitió vislumbrar mi camino y redirigir mi rumbo. Mi verdadero rumbo ha de comenzar desde este punto, un punto aislado sobre la infinidad del universo y oculto en las profundidades de la desolación; un puerto donde solo desembarca la desolación embarque yo con la desilusión de compañera en la embarcación “Maldad”, en la cual solo conservé mí brújula de la verdad. Y las fieras aguas volví a surcar dirigido hacia mi rumbo real, guiado por aquellos destrozos de “Mi vida” embarcación que lograste despedazar. Mas con ellos, fundidos con el alma de la experiencia; permitirán que surque mi camino hacia el puerto de la libertad, porque la luz de la verdad supera toda tiniebla perturbadora que tu farol pueda emanar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Safari

Te veo a lo lejos, mi corazón se excita con cada paso que das, tu cabello se agita con el viento, tu resplandor abruma mi mirada; captas toda mi atención. De pronto el mundo desaparece, solo quedamos tú y yo. Te he buscado por cada rincón y te he asechado como un depredador mas en esta ocasión siento que la presa soy yo. Tu mirada tan fija sobre mi me causa un exceso de ruboración, ¡oh! Me he delatado; ya sabes que posees mi atención. Me siento atemorizado; mi presa ahora es mi depredador, vienes hacia mí sin ningún ánimo de compasión, bueno aquí me tienes has tu degustación, solo te advierto una cosa, después de probarme no habrá remisión, pues nunca fui tu presa, solo fue una ilusión, siempre fui un depredador en esperas de una ocasión, ahora tú has venido hasta mí gracias a mi provocación, ya pronto serás mía, caerás en mi seducción; solo espero que me pruebes y que no puedas detenerte ante tanta tentación.

Pesadilla

¡Ah! ¡Dios! Que pesadilla, soñé que te perdía; que me odiabas; que ya ni la mirada me dirigías. Fue tan real que mi corazón aun late descontrolado. El pánico me invade de saber que podría hacerse realidad, o quizás porque ya sé que es realidad. No dejo de querer pensar que todo ha sido solo un lóbrego sueño, pero tan fuerte es mi dolor que no me deja crear ficción alguna, un dolor que no permite verdades paralelas, un dolor tan marcado y tenaz que desgarra el corazón y penetra hasta el alma, un dolor con nombre, un dolor con nombre de mujer, un dolor con tu nombre.

viernes, 1 de mayo de 2009

Paranoia

Corro, huyo de este maldito lugar en donde todo está en mi contra, huyo para llegar a uno peor, huyo de mí, huyo de mis desventuras, pero andan al doble de mi paso, adonde voy, a donde llego ellas ya lo han hecho, todo va en mi contra. Corro y llego al mismo sitio, corro pero es como si ni me moviera, las desdichas van y vienen, me asechan como lobos hambrientos, me cercan el camino, no puedo huir. Corro pero siento que voy en reversa, trato de escapar pero vuelve el pasado, o quizás es un futuro repetitivo, o quizás ni he tratado de huir, solo me he dejado caer en la pesadilla del destino.

olvidarte es imposible

Cierro mis ojos y estas allí, casi tan real que puedo oler tu perfume, pero solo eres una ilusión, un dulce recuerdo del cual quiero aferrarme, pero ¿tanto te has alejado de mí que ya ni en mis recuerdos puedo verte? Cuán difícil es continuar sobre al vacio que has dejado, cuán difícil es intentar olvidarte, mientras más lo intento más te recuerdo pero a la vez mas te pierdo de mi memoria, es una mortífera ambigüedad. Qué tan siniestra puede ser tu ubicuidad, entre la gente, en mi presente, en cada rincón de mi mente puedo verte pero no estás allí, en dónde estás, quiero conseguirte más que olvidarte, quiero verte y abrasarte, sentir tu piel, acariciarte mas tú no quieres dejar encontrarte, has sido tú quien me has dado la dura tarea de olvidarte, has sido tú quien de tu vida me borraste, y si has sido tú la que decidiste por qué he de ser yo quien deba dejar de buscar; comenzar a olvidar y seguir sin vacilar.Más de lo que por ti he hecho no puedo hacer más, más de lo que por ti he dejado de hacer no puedo dejar de hacer más. Pero solo si tu lo pidieses pudiese hacer mucho más, y no me contradigo, solamente te quiero, y para el querer no existe un no más. Solamente pídeme que vuelva a tu vida y así deba recorre las más áridas tierras, a tus brazos llegare, y así deba recorrer los más fieros océanos tu rastro seguiré porque y para el amor no existe un hasta aquí. Tan solo recíbeme en tu vida y más de lo que te podrás imaginar te daré, así sea mi propia vida te ofreceré, porque te extraño cuando se extraña se sufre de tal forma que solamente la muerte sería un fin amable ante la desdicha del corazón.