domingo, 2 de diciembre de 2012

Beatriz

Tumbado contra el sofá, el humo brota de mi interior, dibujando figuras ante mi, delirios de locura quizás, quien sabe yo mismo no puedo definirlos pero allí están ante mí, burlones expertos, conocedores de mi vida, personajes de ella misma que una vez más se presentan ante mi. 
Ella esta allí, ¡lo sé! Pensante, compartiendo conmigo la noche, distante pero allí, inconsciente de mi, más lejos que antes, distante aún más de cuando ya mi voz no guardaba sus sueños. 
Recuerdo su voz dulce y su acento, recuerdo sus cariños distantes pero tan cercanos como ninguno otro. Extraño sus besos nunca dados y sus susurros nunca oídos, aquella sonrisa mágica que nunca podré acariciar justo ahora me enloquece.
Di lo que quieras pero yo diré lo que siento, di que nunca la quise y te reiteraré que la ame con locura, si locura, sólo un loco podría ser capaz de hacerlo aún así, por qué mejor motivo he de ser loco si no es por amor y deseo puro, sin embargo la perra del destino así lo quiso y aquí me tiene al otro lado de tu mundo, tan lejos que casi soy inexistente, rogando un espacio entre tus pensamientos.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Ella


Hay noches en las que sin saber por qué el alma se te llena de nostalgia, el aroma de la melancolía te envuelve como el perfume de aquella hermosa mujer, aquella de movimientos elegantes, de ojos amplios y deslumbrantes, ella  la de voz dulce y de aun más dulce sus besos. Te abraza; se acuesta contigo y te acaricia; te desabotona la camisa y besa tu pecho mientras tú allí tratas de permanecer indómito ante sus encantos, haces un esfuerzo vano, tratando de no recordar pero su susurro te arrastra, eriza tu piel mientras con un dedo recorre tu espalda, te resistes a un más, en vano, sabes que al final una vez más te arrastrará hasta donde ella quiera, sabe lo que te gusta, cómo te gusta, sigues resistiendo rogando en silencio esperando su frío beso, frío como el vacío  Eres indefenso, una pobre criatura, peor aún su presa; respiras tratando de conservar la calma pero el aire frío en los pulmones hace que te estremezcas, el fuego se prende; respiras de nuevo, ya no es frío es amargo, tibio y exhalas la humarada en la que se dibujan formas, todas curvas, el humo asciende danzando y dispersándose, ella ya se fue no esta noche sino muchas atrás y así como el humo que va consumiendo tu vida sin darte cuenta su fantasma hace lo mismo, te mantiene allí a su merced hundido en el recuerdo, alguna que otra noche es otra y alguna otra que en algún momento conociste, alguna de la que solo no conoces el nombre o quizás lo sabes pero no te interesa, no es ella, tampoco se le parece pero esta allí en tu lecho mientras ella… no quieres pensar pero sabes lo que sigue, te niegas a decirlo pero aún así sabes que retoza sobre alguien más, lo sabes peor no lo quieres saber; ingieres un trago, otro y otro más; te sonríe y tu le hablas, solo necesitas las palabras correctas, es una lotería pero la suerte te acompaña, o es la desgracia. Dos cuerpos desnudos comulgan bajo los principios del hedonismo, un gemido, dos más y la volteas, es una fórmula que nunca falla así que la sigues al pie de la letra, su voz te dice que hacerle, pero ella es solo un cuerpo en silencio con los ojos blancos mientras sus pupilas se pierden bajo sus parpados, escuchas su voz y su beso frío te revuelve el estomago; te levantas y te apartas sabes que ella estaría haciendo lo mismo y ¿cómo reprochárselo? Es cierto, ella eligió pero tú lo habías echo luego y allí estas no sabías como se llamaba pero no podías llamarla como a ella, quién era tampoco lo ansiabas en descubrir, solo deseas hundirte en tu cama a esperar a que su fantasma vuelva y con su olor a nostalgia y te llene de recuerdos y una vez más trates de permanecer indómito ante su imagen pero en el fondo deseando que te lleve contigo hasta el fondo del pasado, donde estas solo pero aún permaneces con ella.

domingo, 11 de marzo de 2012

silencio

Ahí estamos uno al lado del otro, sentados, hablándonos y oyéndonos pero cada uno ahondado en su propio mundo de pensamientos, pero armónicamente complementándonos en el plano material, sentados uno al lado del otro, simplemente estando, solamente siendo, el uno hecho para estar allí al lado del otro. Yo hablándote tratando de captar tu atención, atraerte a mi mundo con alguna idea de ese universo de ideas que flotan en mi mente, tratando de alejarte de tus problemas; distrayendo tu mente de un caos emocional, de tu distorsión caótica de la realidad; atrayéndote a esta, mi realidad, lo que siento, lo que pienso.

Hay un silencio te comento sobre él te ríes y lo conservas, aquí está este silencio de nuevo, un silencio que deja todo incomodidad para ser totalmente apacible, somos simplemente dos seres sentados, uno al lado del otro en este plano material, felices de estarlo y de ser exactamente lo que el momento requiere, dos cuerpos, tan disimiles y complementarios, dos almas jugueteando entre sí, combinándose y seduciéndose, una siendo la otra y viceversa, simplemente dos almas divirtiéndose mientras dos cuerpos están ahí, uno al lado del otro, teniendo un extraño deleite de ese silencio que ninguno logra descubrir por qué no es incomodo.

lunes, 25 de abril de 2011

Recuerdos etéreos

Y aquí estoy, sentado en esta ya desgastada silla azul con la tenue luz de la lámpara al lado del monitor, una vorágine de recuerdos se apoderan de mi mente, recuerdos que llegan intentando escribirte estas pocas líneas, son tantas cosas que no sé por dónde comenzar, y si solo cierro los ojos y me dejo llevar por tu fantasma, tu trozó de alma que dejaste aquí cuando te sentaste donde justamente estoy ahora, donde te volví a conocer, aquí donde juntos escuchamos por primera vez las notas brotando de su piano, aunque ya era mi hábito escucharlo junto a ti fue cómo la primera vez, como si ese sonido me fuera desconocido como si tu hicieras que fuese distinto, supremo. Cierro mis ojos y te veo a través del humo del narguile, una imagen borrosa pero definida, no por lo que veía, sino por el aroma que mi olfato percibía, tu aroma fundido con el olor a frutas en el aire, esa esencia imposible de olvidar que dejaste impregnada en las sabanas y en mi piel. Tu fantasma me arropa, esa sensación evanescente de tu piel cubriéndome me hacen anhelar tus labios cálidos, húmedos y dispuestos para ser devorados por mí, labios hechos a la perfección para ser besados por los míos, tantas sensaciones que me consumen, sensaciones etéreas que se desvanecen cuando abro los ojos para dar paso a la realidad, y a ser consumido por esa vorágine de recuerdos que se apoderan de mi mente, y seguir aquí sentado pensando en que escribirte, pensando en que recuerdo aferrarme para poder escribirte y más aún deseando que seas más que un recuerdo, que seas mi realidad.

viernes, 22 de abril de 2011

Eternidad

Te vi, mientras caminaba te vi, eres tú indudablemente, no podría jamás olvidar esa silueta acercándose desde lo lejos, bajo la luna espléndida, radiante, sublime pero tan simple comparada contigo. Cómo olvidar tu mirada, tan sencilla y común, color marrón infinito; verte fijamente es como caer en un vacío, rodeado de un sin fin de mariposas brotando de mi estomago, mariposas de todos los colores, cada una contagiándome una sensación solo con su roce llevándome al éxtasis con la rapidez de un parpadeo. Tu aroma, esa rara mezcla de olor a flores envuelto en el amargor del humo de tu cigarrillo que siempre con una sonrisa dijiste que lo dejarías, y tu sonrisa, aunque cuando te vi no la tenias, me pregunto qué te la habrá robado, me sentí arrebatado por las ganas de correr hacia ti y hacerte sonreír de nuevo y sonreír yo junto a ti, pero eso ya no ha de ser. Doy vuelta a mi mirada para seguir mi camino, y anhelar el susurro de tu voz llamando a mi nombre recordando todas aquellas veces que con tu melodiosa voz entonabas cada una de las letras que lo componen, pero esta vez no sucedió, te vas alejando y el aire retorna vacio sin tu aroma y sin tu voz, volteo y para darme cuenta que ya no estás, y me basta solo con esos segundos en que te cruzaste en mi vista para pensarte y seguir queriéndote como cuando tus dulces labios pronunciaron por primera vez el nombre que hace vibrar mi alma.

lunes, 11 de abril de 2011

Eras tú

Este sendero me es tan conocido, ¿cuántas veces no he estado aquí contigo? Contigo aunque no eras tú. Tantas veces que te he explicado este paisaje, cada vez tan distinto de los anteriores y tú tan distinta también, un crepúsculo lila, otro rosa, otro rojo como tus labios aquella vez; te besé; te volví a besar; te abracé una y muchas veces, era a ti aunque no eras tú, aunque aun no sabía tu nombre. Tus ojos, grandes, chicos, alargados, redondos, exóticos, tuyos, todos tuyos aunque no lo sean, todos iguales y distintos, en todos te veo y en todos te recuerdo aunque nunca te he visto. Siento tu piel morena rozar con la mía; tu blanco seno retoza debajo de mi lengua; tus trigueñas piernas me presionan lenta pero vigorosamente contra tu pelvis, ese vaivén característico, ritmos distintos, contracciones fuertes, más fuertes, gritos ahogados, suspiros entrecortados, miradas al infinito, todas distintas pero todas tú, porque todas tienen algo de ti y aún cuando no sabía de tu existencia sabía que era a ti a quien mi cuerpo deseaba encontrar.

viernes, 1 de abril de 2011

Sueños, solo eso

Otra noche sin tenerte conmigo, otra sinfonía triste que me susurra al oído, qué hay de aquellas noches en las que sin control alguno te hacía mía hasta perder la conciencia, hasta entrar en un estado de éxtasis de placer donde la noche se fusionaba con el alba en un instaste imperceptible, qué hay de aquellas sublimes caricias, suaves; aquellos dedos recorriendo tu torso, esos dedos traviesos que tanto te hicieron reír, también gemir, delirar y quizás, espero más que quizás recordarme aún cuando ya no estoy… Respiro; respiro profundo; vuelvo a respirar más profundo aún, no lo encuentro, ese aroma con el que solías impregnar estas paredes, estas sabanas, esta piel, sobre todo esta piel… Solo queda cerrar los ojos, soñar y una vez más hacer lo que mejor sé hacer, hacer que me ames por un instante y en el instante inmediatamente seguido me odies, porque solo así puede ser.

martes, 20 de abril de 2010

Solo te quiero a ti

En las oscuras noches te busco en mis sueños. Me despierto y veo hacia el cielo y le pido que te traiga hasta mi, consciente de que no habrá respuesta derramo las estrellas sobre mis mejillas, en mis labios cae el elixir de mi corazón; que como a los cometas pido mil deseos de los que en mil uno te incluyo a ti y así es como de pronto tu recuerdo atraviesa mi mente, tan solo con pensarte la penumbra en mi interior se desvanece lentamente con tu sublime resplandor, siento como si eternidades han pasado desde la última vez que tu suave piel se fundió con la mía en un cálido abrazo; tu iris devoró el mío en una intensa mirada; tu tórrido aliento se entrelazó con el mío en un apacible pero apasionante ósculo, pero solo horas han transcurrido desde aquel supremo momento. Cada toque de la más elegante aguja de mi reloj se extiende cada vez más, ya no tengo el sentido del tiempo siento que esa aguja grande se ha convertido en la pequeña y la pequeña simplemente quedó petrificada al presenciar tanto dolor, el dolor que me arropa desde adentro en nada se compara con lo que antes viví, una agonía incomparable me causa el saber que te herí, me diste toda tu confianza como un insolente la perdí, ahora solo pienso en recuperarla, pienso horas y la aguja sigue allí, quieta y con su mirada fija en mi.Cierro los ojos y extiendo mi mano buscando alcanzarte, pensando que la última vez que lo hice estabas allí. No puedo alcanzarte porque te alejaste de mi pero aún así puedo ver que sigues allí, avanzó hacia ti con la esperanza de que me tiendas tu mano para poder alcanzarte, solo quiero abrazarte y sentir que aún estas aquí; quiero aferrarme a esta ficción y hacerla realidad; solamente quiero que vuelvas a mí y pares este dolor que me desgarra por dentro, solo quiero que vuelvas a mí y que con tu sublime destello me des nuevamente la felicidad que solamente tú me sabes dar.

martes, 3 de noviembre de 2009

Mirada hechizante

Camino por la calle con la vista extraviada entre la gente. Busco algo pero no tengo idea de que es; busco algo pero realmente no si lo estoy buscando. Entre el tumulto encuentro algo que capta mi atención, un brillo que opaca todo a su alrededor, un raro resplandor emanado de una profunda obscuridad. Seducido por esta mágica sensación acorto mi paso pretendiendo prolongar el momento. Tú mirada me tiene cautivado, no puedo hacer más que intentar describirla en mi mente. Observo a mí alrededor buscando una comparación, pero no encuentro alguna que se le asemeje. Buscando una comparación viene a mi mente el mar; cuya profundidad observada desde las alturas se ve tan aparentemente superficial, pero con un raro magnetismo que te hace sentir el poder de su profundidad; pero tiene algo más, tu mirada tiene algo más. Imagino un bebé que acaba de dar su primera vista al mundo, con una ternura cautivadora y una inocencia capaz de conmover hasta el corazón más perverso, pero no, tu mirada tiene algo más. Ya he llegado al punto máximo de mi visibilidad y logras perderte entra la gran masa móvil, y me has dejado con la intriga de que tiene tú mirada que la hiso tan atractiva a mi vista, que me deja en agonía esperando alguna vez poder tener el privilegio de volver a cruzar mi mirada con la tuya y gozar de esa infinidad de sensaciones que solo tu mirada puede causar e intentar descifrar el encanto de tus ojos.

lunes, 12 de octubre de 2009

Y la luna ya lo sabía

Esta noche la luna resplandece más de lo normal. ¿Será que sabe lo que se avecina? Se aproxima la hora del encuentro a lo que me dispongo a terminar el ritual. Soy un chico de rutina sencilla pero el simple hecho de que seas tú amerita una preparación especial, un ritual. Me dirijo camino a buscarte, a medida que siento que me acerco a tu morada, siento un nerviosismo que invade mi cuerpo. Te llamó para notificarte que ya espero por ti. Tu tórrida voz dispersa la algidez que recorría mi cuerpo por el nerviosismo. Te veo acercarte, tu caminar irradia tanta feminidad, tu rostro deslumbra más que todos los faros que pretenden ocultar tu brillo mágico. Ya hemos llegado a la colina que tantas veces he visitado pero contigo allí la siento tan distinta. LA luna cada segundo brilla más, como sabiendo que sucederá. Tus miradas me hipnotizan; me hacen perderme en el tiempo y el espacio, tu espacio, el cual has creado solo para mí. Siento tus labios húmedos y lenes pasearse sobre mi cuello; tu lengua retozar entre ellos, acción que produce los más deliciosos escalofríos. Ya mi cuerpo no aguanta tanta pasión y me veo obligado a volcarla hacia ti en un profundo y vehemente beso. Siento como tu sustancia hemática comienza a fluir con más rapidez y fogosidad, provocando un enardecimiento en tu aptitud; tus mejillas se arrebolan al tiempo que mis manos acarician tu cuerpo. Tras cada beso, nuestros cuerpos se han acercado hasta llegar a este punto, en que yo estoy en ti y tú en mí; retozas vigorosamente dándome a entender el placer que sientes y yo solo puedo soltar un grito sordo en respuesta a ti. La luna ya brilla a su máximo esplendor dejándome ver en total claridad tu mirada blanquecina elevada hacia el cielo como dando con tus gemidos gracias por tal placer. Descansamos un momento, entrelazados por fogosos besos y respiraciones cansadas, para disponernos a recomenzar tan deleitable momento, momento que por tanto tipo hemos estado buscando y que ahora podemos disfrutar a plenitud y el cual ya la luna preveía.

jueves, 8 de octubre de 2009

Falso farol

Entre la lobreguez de la ilusión me encontré navegando una vez. Sin rumbo con la esperanza de ver la luz. Como mi Fanal te creí, pero solo eras la luz espectral de la perdición. Hacia ti mi rumbo ti mi rumbo viré solo para notar que me sumía en la más implacable destrucción, mas cuando en una balsa de retazos de mi navío a la deriva arrojado a las tempestuosas aguas de la vida quedé, tu luz de tinieblas me permitió vislumbrar mi camino y redirigir mi rumbo. Mi verdadero rumbo ha de comenzar desde este punto, un punto aislado sobre la infinidad del universo y oculto en las profundidades de la desolación; un puerto donde solo desembarca la desolación embarque yo con la desilusión de compañera en la embarcación “Maldad”, en la cual solo conservé mí brújula de la verdad. Y las fieras aguas volví a surcar dirigido hacia mi rumbo real, guiado por aquellos destrozos de “Mi vida” embarcación que lograste despedazar. Mas con ellos, fundidos con el alma de la experiencia; permitirán que surque mi camino hacia el puerto de la libertad, porque la luz de la verdad supera toda tiniebla perturbadora que tu farol pueda emanar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Safari

Te veo a lo lejos, mi corazón se excita con cada paso que das, tu cabello se agita con el viento, tu resplandor abruma mi mirada; captas toda mi atención. De pronto el mundo desaparece, solo quedamos tú y yo. Te he buscado por cada rincón y te he asechado como un depredador mas en esta ocasión siento que la presa soy yo. Tu mirada tan fija sobre mi me causa un exceso de ruboración, ¡oh! Me he delatado; ya sabes que posees mi atención. Me siento atemorizado; mi presa ahora es mi depredador, vienes hacia mí sin ningún ánimo de compasión, bueno aquí me tienes has tu degustación, solo te advierto una cosa, después de probarme no habrá remisión, pues nunca fui tu presa, solo fue una ilusión, siempre fui un depredador en esperas de una ocasión, ahora tú has venido hasta mí gracias a mi provocación, ya pronto serás mía, caerás en mi seducción; solo espero que me pruebes y que no puedas detenerte ante tanta tentación.

Pesadilla

¡Ah! ¡Dios! Que pesadilla, soñé que te perdía; que me odiabas; que ya ni la mirada me dirigías. Fue tan real que mi corazón aun late descontrolado. El pánico me invade de saber que podría hacerse realidad, o quizás porque ya sé que es realidad. No dejo de querer pensar que todo ha sido solo un lóbrego sueño, pero tan fuerte es mi dolor que no me deja crear ficción alguna, un dolor que no permite verdades paralelas, un dolor tan marcado y tenaz que desgarra el corazón y penetra hasta el alma, un dolor con nombre, un dolor con nombre de mujer, un dolor con tu nombre.

viernes, 1 de mayo de 2009

Paranoia

Corro, huyo de este maldito lugar en donde todo está en mi contra, huyo para llegar a uno peor, huyo de mí, huyo de mis desventuras, pero andan al doble de mi paso, adonde voy, a donde llego ellas ya lo han hecho, todo va en mi contra. Corro y llego al mismo sitio, corro pero es como si ni me moviera, las desdichas van y vienen, me asechan como lobos hambrientos, me cercan el camino, no puedo huir. Corro pero siento que voy en reversa, trato de escapar pero vuelve el pasado, o quizás es un futuro repetitivo, o quizás ni he tratado de huir, solo me he dejado caer en la pesadilla del destino.

olvidarte es imposible

Cierro mis ojos y estas allí, casi tan real que puedo oler tu perfume, pero solo eres una ilusión, un dulce recuerdo del cual quiero aferrarme, pero ¿tanto te has alejado de mí que ya ni en mis recuerdos puedo verte? Cuán difícil es continuar sobre al vacio que has dejado, cuán difícil es intentar olvidarte, mientras más lo intento más te recuerdo pero a la vez mas te pierdo de mi memoria, es una mortífera ambigüedad. Qué tan siniestra puede ser tu ubicuidad, entre la gente, en mi presente, en cada rincón de mi mente puedo verte pero no estás allí, en dónde estás, quiero conseguirte más que olvidarte, quiero verte y abrasarte, sentir tu piel, acariciarte mas tú no quieres dejar encontrarte, has sido tú quien me has dado la dura tarea de olvidarte, has sido tú quien de tu vida me borraste, y si has sido tú la que decidiste por qué he de ser yo quien deba dejar de buscar; comenzar a olvidar y seguir sin vacilar.Más de lo que por ti he hecho no puedo hacer más, más de lo que por ti he dejado de hacer no puedo dejar de hacer más. Pero solo si tu lo pidieses pudiese hacer mucho más, y no me contradigo, solamente te quiero, y para el querer no existe un no más. Solamente pídeme que vuelva a tu vida y así deba recorre las más áridas tierras, a tus brazos llegare, y así deba recorrer los más fieros océanos tu rastro seguiré porque y para el amor no existe un hasta aquí. Tan solo recíbeme en tu vida y más de lo que te podrás imaginar te daré, así sea mi propia vida te ofreceré, porque te extraño cuando se extraña se sufre de tal forma que solamente la muerte sería un fin amable ante la desdicha del corazón.

jueves, 19 de febrero de 2009

Culpable

Tu álgido cuerpo yace sobre el tormento de mi alma, tu dulces palabras ya no son más que obscuros pesares, por qué he de ser yo quien haya puesto fin a tu radiante esplendor, por qué he de ser yo quien destrozara tu juvenil ilusión, acaso me odiaras por eso, y si lo haces toda la razón la tendrías, y cómo no detestarme, cómo no aborrecer a esta pobre criatura que por intentar amar te causo tanto dolor, el perdón no sería suficiente para pagar mis males, yo mismo no soy capaz de perdonarme, el saber que he sido la causa y el causante de vuestra desgracia me hace repudiar a mi propio ser, si en mi potestad una decisión debiera ser tomada, solo la pena de muerte lograría satisfacer mi deseo de redimirme ante la culpa del dolor, tu dolor, el cual me adjudico sin que alguien pueda refutarme, porque de no ser por mí, tu risueño rostro no hubiese transmutado en ese luctuoso semblante, que abate mi alma como un fiero ejercitó, destruyendo cualquier sentimiento de dicha al tiempo que arropa mi corazón con la angustia, pero así fue como la perversidad del destino guio nuestros fines, tan separados entre nosotros, pero tan unidos por este lóbrego sentimiento, pero así fue como la perversidad del destino decidió que debía ser, y solo él sabrá el porqué de tanto dolor y desasosiego fuero causados a dos seres cuyo único mal fue amarse sin medidas.

viernes, 13 de febrero de 2009

Escribo en tu mirada

Siento tu huracán en mi cuello, tu grito sordo se ahoga en la desorbitada atmósfera, siento un temblor que no se describir, que no sé si es mío, que no sé si es tuyo, que no sé si es de los dos a la vez. Nuestros polos se han fundido, y nuestros cuerpos inundado; aquel glacial que nos cubría hace un momento ha desaparecido, ahora solo quedan dos desiertos uniéndose poco a poco. El calor nos absorbe, pero igual temblamos, nuestras fuerzas extenúan, nuestros sentidos se desinhiben, los movimientos se hacen torpes, lentos, y rápidos al mismo tiempo, placenteros y dolorosos, pero más placenteros, tu mirada cristalina me dice todo, es como un libro abierto, un libro abierto escrito por mí, cada palabra que sale de ellos está escrita por mí, mi obra maestra.

Aún te recuerdo

Aún recuerdo aquel día en que mi gélida y lúgubre alma fue irrumpida cual rayo en tormenta por tu sublime resplandor, de cómo con tu simple y tímida sonrisa podía convertir los sombríos y funestos azares de la soledad en el más radiante y reconfortante de los momentos, de cómo detenías en tiempo empalagándome con tu vista de miel, con tus caricias de terciopelo elevabas mis sentidos a la supremacía, que solo tú me has hecho conocer, excitabas cada uno de mis nervios con tus blandos y suaves labios, besando cada uno, sin siquiera llegar a olvidarte de alguno, ¡oh! Aquellos cálidos y excelsos labios, ¡oh! Aquellos labios, me pregunto si existirá en este mundo sensación comparable con la que de tu ser me proporcionabas cual satisfacción inigualable de la que solo dioses serian meritorios de poseer.

miércoles, 11 de febrero de 2009

¿Temor o inseguridad?

Sumergidos en un mundo de incertidumbres viven muchos de los hombres; inseguros más que de cualquier otra cosa, de sí mismos, con un temor que les corroe hasta los huesos, pero ¿está este temor justificado?, la mayoría de las veces no, el temor no les deja avanzar y dar un primer paso, no los deja si quiera salir de ese hueco mental en donde se refugian; en otros casos el temor viene por los prejuicios, basémonos en este caso en particular; las mujeres dirán ¿prejuicios de qué? Pues yo les diré, prejuicios de sus aptitudes, prejuicios de sus malas conductas, ¿pero que tengo yo que ver en esto? La verdad, tienes todo que ver en este asunto, o no recuerdas cuando aquel chico se te acerco y lo despreciaste, o cuando aquel chico que gustaba de ti te pidió dar un paso más y lo despreciaste porque no estaba a tu altura, no te estoy queriendo decir que debes aceptar lo que no quieras, ni mucho menos que debes aceptar las cosas para que otros se sientan bien, pero lo que si esta en tu responsabilidad es evitar que las cosas lleguen a este punto de la partida, es mejor destruir una fantasía, que devastar la seguridad de un hombre; no lo digo porque soy hombre ni tampoco soy afecto al machismo, el porqué de mis palabras está en su propio beneficio; muchas mujeres he oído quejándose que ya no quedan hombres, que los que quedan no dan la talla y que los que dan la talla son mujeriegos, y es así no se puede negar, pero es así por su irresponsabilidad y egocentrismo, es así por sus eternas ganas de ser el centro de atracción, es así porque los hombres dejamos que esto sea así; entonces mujeres, acaso sus lamentos y sus quejas no provienen de una consecuencia de sus actos, y si es así entonces, ¿realmente tienen derecho a quejarse?, pues no, no lo tienen, mientras mantengan su egocentrismo y no entren en conciencia , los hombres sentirán temor, temor más que inseguridad, temor de ser rechazados, temor de ser utilizados, temor que les impide acercarse a ustedes, entonces cuando estén solas, sin nadie que se atreva a buscarlas, piensen en lo que les digo y verán que su soledad no es más que el resultado de sus propias acciones.

martes, 10 de febrero de 2009

Amar al desamar

Siempre hemos pensado que el amor es incondicional en nuestras vidas , que es el único modo de vivir a plenitud y que es la máxima realización de nuestros sueños. ¿Pero realmente lo es?, siempre cometemos el error de creer en estas ilusiones plasmadas en nuestras mentes casi como una herencia genética, pero realmente amar es lo más saludable, pues estoy seguro que si, amamos a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros hijos y ha de suponerse que debemos amar a nuestra pareja, pero aquí radica un pequeño detalle, acostumbramos a confundir amar con enamorarse; enamorarse no es más que tener la ilusión de que se ama, esto sí es malo, y mucho más que malo, es dañino; solemos forjar las bases de los sentimientos en un suelo incierto, cosa que solo conduce a la desgracia; alguna tempestad y todo se irá al caño, y es aquí donde comienzan los lamentos, la decepción y a lo que unimos todo esto, no encontramos con que ese ser “amado” ahora es nuestro peor enemigo y el ser más “odiable” y “detestable” del planeta. Por qué hemos de llegar a este punto; ¿acaso es la naturaleza que nos hace ser extremistas? ¿no es mejor una retirada oportuna ante una desdicha inminente?, aquí es donde entra el racionalismo, primero pienso y luego existo, primero analizo y luego decido, primero seamos sinceros con nosotros mismos y luego hagamos lo realmente necesario y correcto, entonces ¿qué es lo correcto en estos momentos?, muchos pensarían que intentarlo todo hasta cuanto se pueda, error, otros pensarían si su felicidad no es conmigo pues que sea feliz sin mí, que consiga su felicidad es más importante para mí, y a pesar de que es una excusa para tratar de darnos ánimos, estamos dando con la respuesta más; en este momento es cuando comenzamos realmente a amar, cuando dejamos el egoísmo por el que está cubierto el “enamoramiento”, y comenzamos a ver la felicidad de aquella persona por sobre nuestros propios intereses, allí es cuando amamos, justo en el momento que comenzamos a desamar. Pero ¿es acaso necesario desamar para poder amar? No, definitivamente no lo es, solo es necesario dejar a un lado en individualismo, el egocentrismo y mirar en función a dar felicidad, lo que sucede con los jóvenes, es la carencia de sinceridad interna y el exceso de deseos individuales, pero qué hacer para evitar esto, es algo inútil tratar de evitarlo, es aquí donde surgen las nuevas ideas, cómo sustituimos este deseo de amar, ¿es realmente un deseo de amar o es otra cosa?, más que un deseo de amar en un ejemplo que seguimos, todos los que nos rodean se encuentran en este mundo del amor, lo cual no hace querer estar allí también, pero se nos olvida que no todo lo que hacen los demás es lo mejor o lo más correcto; muchos quienes dicen que aman hacen sufrir sin ninguna necesidad, muchos son los jóvenes que lo hacen (por no decir todos) pudiendo tener otra alternativa, muchos son los jóvenes que dicen que aman y son infieles, pudiendo tener otra solución y también muchos son los jóvenes que dicen amar solo por decirlo, pudiendo tener otra solución, pero cuál es la otra solución; las amistades, ojo no todas las amistades; cada persona debería tener una amistad del sexo opuesto, con quien intimar, con quien compartir, con quien poder satisfacer la necesidad de sentirse en compañía; pero esto es una aberración a lo que nos han enseñado, intimar con alguien, compartir con alguien a quien no ame, pues realmente desde el punto de vista moralista no está del todo bien, pero es si lo vemos de un punto de vista consiente, acaso no es mejor esta amistad que causar un sufrimiento innecesario por una aptitud ególatra, solo es cuestión de pensar un poco y analizarnos un poco más para darnos cuenta de que la mejor solución mientras aún tengamos metas que lograr deseos personales que realizar, es compartir con esa amistad, con quien a la hora de un improvisto, no será afectada por alguna mala ilusión, y así contribuiremos, con un mundo con menos odio, y menos displicencia hacia el amor.